Eugenio Montejo
"El árbol"
El árbol que contemplo desde mi ventana es el mismo que vi en mi infancia. Sus ramas se extienden hacia el cielo como brazos que buscan algo perdido. En sus hojas verdes se esconde el tiempo, el tiempo que pasa sin hacer ruido. El árbol no sabe que es un árbol, simplemente crece y se deja vivir. Yo, en cambio, pienso en mis raíces, en la tierra que me sostiene y me olvida. El árbol y yo somos compañeros de silencio, dos extranjeros en este mundo de prisa.