POEMIX.ES

Poemas

Un catálogo de piezas inmortales

Otto René Castillo

"Informe de una injusticia"

Aquí, donde la tierra es dura como el corazón de los ricos, aquí, donde el sol quema más que la indiferencia, aquí, donde el hombre vale menos que una bestia, aquí, he aprendido a contar las estrellas con los ojos cerrados y a medir la esperanza con las manos vacías. Aquí, donde la justicia es una palabra olvidada en los diccionarios viejos, aquí, donde el dolor tiene forma de niño hambriento, aquí, es donde he decidido quedarme a luchar, aunque sea con este poema como única arma.

18 lecturas Ver poema →

Gerardo Diego

"Insomnio"

Dormir. Tal vez soñar. ¡Ay! allí hay rubor que al más allá de la conciencia toca. Y es el sueño un mendigo en cada roca del tiempo, y un ladrón en cada flor. No duerme el mar, no duerme el ruiseñor, no duerme el lucero que en el cielo explora. Sólo duerme en su cárcel de aurora el hombre, prisionero de su amor. Y mientras gime el viento en la colina y la fuente se queja cristalina, él sueña que es immortal y que es divino. ¡Insomnio de la vida! En vano clama el alma, que en la carne se derrama como un vaso de sombra en el camino.

15 lecturas Ver poema →

Andrés Neuman

"Instrucciones para cantar"

Primero elige una canción que no sepas del todo. Que tenga estribillo, pero que el estribillo te sorprenda cada vez. Luego busca un sitio con eco, pero no demasiado. Donde tu voz regrese modificada, pero reconocible. No mires a nadie. O mira a todos, pero como si fueran uno. Cierra los ojos o ábrelos de par en par. Respira antes de empezar. Respira durante. Respira después, que es cuando más falta hace. No pienses en la letra. Deja que la letra te piense a ti. Cuando termines, quédate callado un rato. Escucha el silencio que dejó tu canto. Luego repite, pero cambiando algo. Aunque sea mínimo. Aunque sólo tú lo notes.

16 lecturas Ver poema →

Elvira Sastre

"Instrucciones para una despedida"

Guarda todas las cartas en una caja de madera. No las leas hasta que hayan pasado diez años. Borra su número del teléfono, pero aprende de memoria los últimos dígitos por si acaso. Regala la camisa que te dejó una vez cuando llovía y no tenías paraguas. No contestes a sus mensajes de madrugada, aunque duermas con el móvil bajo la almohada. Aprende a preparar el café como a ti te gusta, sin azúcar, fuerte, en la taza verde. No vuelvas a los sitios donde solíais quedar, espera a que la ciudad dibuje nuevos mapas. Y sobre todo, no te mientas: no era amor, solo costumbre. Y las costumbres, con el tiempo, se convierten en polvo.

10 lecturas Ver poema →

Carlos Drummond de Andrade

"José"

E agora, José? A festa acabou, a luz apagou, o povo sumiu, a noite esfriou, e agora, José? e agora, você? você que é sem nome, que zomba dos outros, você que faz versos, que ama, protesta? e agora, José? Está sem mulher, está sem discurso, está sem carinho, já não pode beber, já não pode fumar, cuspir já não pode, a noite esfriou, o dia não veio, o bonde não veio, o riso não veio, não veio a utopia e tudo acabou e tudo fugiu e tudo mofou, e agora, José? E agora, José? Sua doce palavra, seu instante de febre, sua gula e jejum, sua biblioteca, sua lavra de ouro, seu terno de vidro, sua incoerência, seu ódio — e agora? Com a chave na mão quer abrir a porta, não existe porta; quer morrer no mar, mas o mar secou; quer ir para Minas, Minas não há mais. José, e agora? Se você gritasse, se você gemesse, se você tocasse a valsa vienense, se você dormisse, se você cansasse, se você morresse... Mas você não morre, você é duro, José! Sozinho no escuro qual bicho-do-mato, sem teogonia, sem parede nua para se encostar, sem cavalo preto que fuja a galope, você marcha, José! José, para onde?

13 lecturas Ver poema →
Enlace copiado al portapapeles