"Oda al río Paraná"
Río ancho y poderoso, padre de aguas, que vienes del norte con tu carga de sueños, trayendo en tu corriente historias lejanas y secretos de tierras que no conocemos. Tu cinta plateada bajo el sol del estío, tu furia en los temporales de invierno, tu calma en las mañanas de rocío, tu voz que habla a los hombres desde lo eterno. En tu vientre profundo viven memorias de pueblos que pasaron, de amores y dolores, llevas en tu viaje todas las historias de estos campos verdes, de estos interiores. Río que me enseñaste a mirar el tiempo, a escuchar el latido de la tierra madre, a encontrar en tu espejo, claro y sereno, la verdad que perdura más allá del aire. Sigue tu camino hacia el mar lejano, que yo aquí me quedo, en tu orilla fiel, oyendo tu canto, viejo y soberano, siendo por tu gracia un poco más de él.