"Himno a la juventud que se fue"
La juventud se fue. Ya no regresa. Quedan los ojos que la vieron irse, las manos que tocaron su hermosura, el eco de su risa en la penumbra. Queda el recuerdo, sí, pero no basta. La juventud se fue. Y con ella todo: el fuego de la sangre en las venas, el ansia de vivir sin medida. Ahora solo queda este vacío, este silencio que lo inunda todo, esta nostalgia de lo que no vuelve, esta certeza de que todo acaba. La juventud se fue. Y yo me quedo mirando al horizonte, esperando que algo, quizás un soplo, un destello, me devuelva por un instante el esplendor de lo que ya no existe.