"Elegía en un jardín abandonado"
El jardín duerme bajo la luna llena. Las estatuas desnudas, cubiertas de musgo, guardan secretos de amores antiguos. La fuente seca canta una elegía. Por los senderos crece la maleza, tapizando de verde el mármol roto. El tiempo, ese escultor silencioso, ha borrado los rostros, suavizado los gestos. Aquí, entre ruinas y flores mustias, recuerdo tus caricias, tus palabras, aquel verano eterno que creímos que nunca acabaría. Pero todo acaba. El jardín duerme, y yo con él. Soñamos con dioses que se fueron, con ninfas que huyeron al bosque, con faunos que olvidaron su risa. Mañana el sol iluminará esta decadencia hermosa, esta ruina que es espejo de todo lo que fuimos y de todo lo que, inevitablemente, seremos.