"El Gualeguay"
Río de mi infancia, río de los sueños, con tus aguas lentas y tu verde eterno, tú me traes recuerdos de un tiempo sereno, de un cielo sin mancha, de un mundo más bueno. En tus orillas verdes, bajo el sol ardiente, jugué siendo niño, libre y inocente, oyendo el murmullo de tu corriente, que me hablaba entonces dulce y claramente. Hoy vuelvo a buscarte, río de mi vida, con el alma herida y la fe perdida, y en tu paz antigua, en tu calma querida, quiero que me devuelvas la luz de la vida. Río de mi tierra, río de mi canto, no me seas extraño en este quebranto, vuelve a ser el espejo donde contemplo tanto el cielo profundo, el amor y el llanto.