"Canto a la fuga"
Huyo de las paredes que crecen en la mirada, de los labios sellados por el miedo. Mis pasos dibujan mapas en la arena, buscando una orilla donde el mar no tenga dueño. Llevo conmigo el eco de las risas ahogadas, el polvo de los libros quemados, y en el pecho, un puñal de palabras prohibidas. No miro atrás: la patria es una sombra que muerde. Sigo hacia donde el vino no tenga sabor a lágrimas, y el cuerpo pueda amar sin convertirse en pecado.