"A mi hermano Juan"
Hermano, tú que estás en la alta cumbre del sueño, donde el tiempo no es ya tiempo, hermano, tú que vives en la lumbre eterna de los muertos, yo te pienso. Te pienso y te recuerdo cada día, como se recuerda la luz que ha sido, como se recuerda la melodía que en el silencio último se ha hundido. Hermano, tú que eres ya pura esencia, libre del peso de la carne fría, hermano, tú que tienes la presencia que no se acaba, que por siempre es día. Yo aquí, en la orilla de la vida, espero la hora en que tu paz sea mi paz, hermano, y en el sueño verdadero nuestras dos almas se confundan más.