Rosario Castellanos
Biografía
Poemas de Rosario
"Poesía no eres tú"
Poesía, no eres tú. Eres la ausencia, la nada. El silencio que no dice nada. La palabra que no nombra. Poesía, no eres tú. Eres el hueco que deja el cuerpo al irse. La memoria que se desvanece. El sueño que no llega. Poesía, no eres tú. Eres la herida que no cicatriza. La pregunta sin respuesta. La luz que se apaga. Poesía, no eres tú. Eres la vida que se nos va entre los dedos. La muerte que nos acecha. El tiempo que no vuelve. Poesía, no eres tú. Eres el grito ahogado en la garganta. El llanto seco. La risa que no suena. El amor que duele.
"Lamentación de Dido"
Yo, Dido, reina de Cartago, tejiendo mi destino con hilos de dolor, entrego mi ciudad a las llamas y mi corazón al olvido. Él se fue. Él, el extranjero, el de los pies ligeros y el alma fría. Él, que prometió y no cumplió. Él, que amó y se fue. Y yo aquí, con mi corona de cenizas, con mi trono de humo, con mi cetro de nada. Yo, la abandonada, la traicionada, la que supo amar hasta el fuego. Que el mar guarde su nombre en lo más profundo de su olvido. Que la tierra no dé fruto donde pise su sombra. Y que los dioses, si es que existen, le nieguen el descanso eterno como él me negó a mí la vida cuando partió sin volver la mirada.
"Meditación en el umbral"
No es el amor quien muere, somos nosotros quienes pasamos. Como pasa la nube, como pasa el dolor, como todo pasa. No es el amor quien muere, somos nosotros quienes cambiamos. Como cambia la hoja, como cambia el viento, como todo cambia. No es el amor quien muere, somos nosotros quienes olvidamos. Como olvida la tierra, como olvida el mar, como todo olvida. Y sin embargo, algo queda: un nombre, un gesto, una mirada. Algo que no se borra, algo que no se va. Algo que duele todavía cuando todo ha pasado ya.