Piedad Bonnett
Biografía
Poemas de Piedad
"No sirve de nada"
No sirve de nada que te diga que la vida es bella, que hay flores y pájaros, que el mar es ancho y ajeno. No sirve de nada que te hable del amor, de los hijos, de la dicha posible. No sirve de nada que te muestre el cielo estrellado, la luna redonda, el sol de la mañana. Porque tú estás muerto. Y no hay palabras que llenen el vacío que dejó tu cuerpo. No sirve de nada. Nada. Absolutamente nada.
"El arte de la pérdida"
Perder algo cada día. Aceptar la extravío de la llave, la hora, el nombre de una calle. La pérdida no es catástrofe. Perder más, perder más rápido: lugares, nombres, lo que pensabas que era un viaje hacia algún sitio. Y perder incluso eso: la idea de viaje. Y ver que se te va de las manos, igual que un pañuelo al viento, la persona amada. Practicar perder. No es difícil. Tan solo es cuestión de intención. Aunque parezca (mira, di) desastre. He perdido dos ciudades, hermosas, grandes. Y un par de reinos, ríos, un continente. Y te pierdo a ti, gesto familiar, risa que amo. Y no es catástrofe. (Aunque lo escriba y lo escriba y lo escriba.) He dominado el arte de la pérdida. Pero esta pérdida (esta, la de tu voz, el gesto, el amor) parece desastre.
"De tanto quererte"
De tanto quererte se me ha olvidado el odio. Se me ha olvidado el miedo. Se me ha olvidado la tristeza. De tanto quererte he aprendido el silencio. He aprendido la paciencia. He aprendido la espera. De tanto quererte he dejado de ser yo. Me he convertido en aire, en luz, en nada. De tanto quererte ya no sé quién soy. Solo sé que te quiero. Y que eso me basta.