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Piedad Bonnett

Dolor pérdida amor memoria identidad femenina duelo cotidianidad transformada en poesía

Biografía

Piedad Bonnett es una destacada poeta, novelista, dramaturga y crítica literaria colombiana. Nació en Amalfi, Antioquia, y se formó en Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes, donde posteriormente se desempeñó como profesora. Su obra poética se caracteriza por una voz íntima y desgarradora que explora el dolor, la pérdida y la memoria con una precisión lingüística excepcional. Ha recibido numerosos premios, incluido el Premio Nacional de Poesía del Instituto Colombiano de Cultura (1994) por 'El hilo de los días'. Además de su producción literaria, ha sido una influyente figura en la escena cultural colombiana a través de su labor académica y sus columnas en medios como El Espectador.

Poemas de Piedad

"No sirve de nada"

No sirve de nada que te diga que la vida es bella, que hay flores y pájaros, que el mar es ancho y ajeno. No sirve de nada que te hable del amor, de los hijos, de la dicha posible. No sirve de nada que te muestre el cielo estrellado, la luna redonda, el sol de la mañana. Porque tú estás muerto. Y no hay palabras que llenen el vacío que dejó tu cuerpo. No sirve de nada. Nada. Absolutamente nada.

"El arte de la pérdida"

Perder algo cada día. Aceptar la extravío de la llave, la hora, el nombre de una calle. La pérdida no es catástrofe. Perder más, perder más rápido: lugares, nombres, lo que pensabas que era un viaje hacia algún sitio. Y perder incluso eso: la idea de viaje. Y ver que se te va de las manos, igual que un pañuelo al viento, la persona amada. Practicar perder. No es difícil. Tan solo es cuestión de intención. Aunque parezca (mira, di) desastre. He perdido dos ciudades, hermosas, grandes. Y un par de reinos, ríos, un continente. Y te pierdo a ti, gesto familiar, risa que amo. Y no es catástrofe. (Aunque lo escriba y lo escriba y lo escriba.) He dominado el arte de la pérdida. Pero esta pérdida (esta, la de tu voz, el gesto, el amor) parece desastre.

"De tanto quererte"

De tanto quererte se me ha olvidado el odio. Se me ha olvidado el miedo. Se me ha olvidado la tristeza. De tanto quererte he aprendido el silencio. He aprendido la paciencia. He aprendido la espera. De tanto quererte he dejado de ser yo. Me he convertido en aire, en luz, en nada. De tanto quererte ya no sé quién soy. Solo sé que te quiero. Y que eso me basta.

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