"Piel de doncella"
Esta piel que me dieron, finísima y tirante, la voy descosiendo puntada a puntada. No quiero su blancura de azucena intacta, su olor a jabón neutro, su tacto de guante. Prefiero la piel manchada de sol y de barro, la que lleva escritas las huellas del gozo, la que sabe a salitre, a tierra mojada, a fruta madura que estalla entre los dientes. Voy rompiendo las costuras de esta doncellez, tejiendo con mis hilos una piel más ancha, donde quepan los besos, los arañazos, el mapa completo de todos mis viajes. Al final, seré un traje usado y glorioso, con remiendos de risa y zurcidos de llanto, y en cada desgarrón se asomará el asombro de estar viva, desnuda, dueña de mi carne.