"El río Duero"
Duero, Duero, nadie a acompañarte baja, nadie se detiene a oír tu eterna estrofa de agua. Indiferente o cobarde, la ciudad vuelve la espalda. Tú, viejo Duero, sonríes entre tus barbas de plata. Duero, Duero, nadie a acompañarte baja, nadie se detiene a oír tu eterna estrofa de agua.