"El amor, el amor"
El amor, el amor, qué cosa más extraña, un día te levantas con el corazón lleno de pájaros y al siguiente no tienes ni una migaja para los gorriones. El amor, el amor, qué oficio más ingrato, te exige dar la vida y a cambio sólo ofrece un puñado de instantes que se esfuman en el aire. Y sin embargo, ahí está, persistiendo terco como hierba mala, creciendo entre las piedras de nuestro propio pecho.