Otto René Castillo
Biografía
Poemas de Otto
"Estos mis huesos que no saben descansar"
Estos mis huesos que no saben descansar, esta mi sangre que no encuentra paz, estos mis ojos que han visto demasiado, estas mis manos que han trabajado en vano. Estos mis sueños que no caben en la noche, esta mi voz que se ahoga en el silencio, esta mi patria que sangra por todas partes, este mi pueblo que clama justicia. Y sin embargo, aquí estoy, con estos huesos inquietos, con esta sangre caliente, con estos ojos abiertos, con estas manos dispuestas. Porque sé que algún día, cuando la aurora rompa definitivamente, estos huesos cansados encontrarán por fin descanso en una tierra libre.
"Apuntes del exilio"
Aquí estoy, lejos de ti, patria mía, con el corazón partido en dos pedazos: uno se queda contigo, otro vaga por el mundo. Aquí estoy, recordando tus montañas verdes, tus ríos cantarines, tu gente sufrida. Aquí estoy, soñando con el día en que volveré a caminar por tus calles libre y feliz. Aquí estoy, escribiendo estos versos torpes que no pueden expresar la magnitud de mi dolor. Aquí estoy, resistiendo, porque sé que algún día la justicia vencerá y tú serás libre, patria mía.
"Informe de una injusticia"
Aquí, donde la tierra es dura como el corazón de los ricos, aquí, donde el sol quema más que la indiferencia, aquí, donde el hombre vale menos que una bestia, aquí, he aprendido a contar las estrellas con los ojos cerrados y a medir la esperanza con las manos vacías. Aquí, donde la justicia es una palabra olvidada en los diccionarios viejos, aquí, donde el dolor tiene forma de niño hambriento, aquí, es donde he decidido quedarme a luchar, aunque sea con este poema como única arma.
"Vámonos patria a caminar"
Vámonos patria a caminar, te lo juro por la noche que nos cubre, por el día que nos alumbra, por todo lo que somos y seremos, que no habrá paz mientras un solo hombre tenga que vender sus brazos para poder comer. Vámonos patria a caminar, que ya es hora de partir, de dejar este sueño estéril y enfrentar la realidad. Vámonos patria a caminar, que la lucha es larga, pero la victoria es cierta. Vámonos patria a caminar, con los pies descalzos y el corazón en alto, con la mirada fija en el horizonte y las manos dispuestas a trabajar. Vámonos patria a caminar, que el camino es duro, pero la meta es hermosa. Vámonos patria a caminar, que ya no hay tiempo que perder, que la historia nos llama y nosotros debemos responder. Vámonos patria a caminar, que la vida es corta, pero la esperanza es eterna.
"Los hombres de maíz"
Somos los hombres de maíz, hechos de tierra y sol, de sudor y esperanza. Somos los que labramos la tierra con nuestras manos, los que sembramos el futuro en cada surco. Somos los hombres de maíz, perseguidos y olvidados, pero nunca vencidos. Somos la raíz profunda que nadie podrá arrancar, la semilla que germina aun en la piedra más dura. Somos los hombres de maíz, con el fuego en la mirada y la paz en el corazón. Somos los que seguimos caminando hacia la luz, aunque la noche sea larga y el camino esté lleno de espinas. Somos los hombres de maíz, y aunque nos quieran callar, nuestra voz crecerá como el tallo en primavera, hasta tocar el cielo y decirle al mundo que aquí estamos, vivos, y que nunca nos rendiremos.