Martín Adán
Biografía
Poemas de Martín
"Lima la horrible"
Lima, ciudad de balcones mustios, de casonas que se caen a pedazos, de iglesias barrocas y santos empolvados, de calles estrechas y cielos plomizos. Lima, ciudad de recuerdos antiguos, de glorias pasadas y presentes mezquinos, de poetas borrachos y mendigos, de amaneceres grises y ocasos mustios. Lima, ciudad que ya no es la de antaño, que perdió su gracia y su donaire, que se volvió fea, triste y amarga, como un limón seco, como un dulce viejo. Lima, yo te quiero con odio y con pena, con la rabia del hijo que ve a su madre degradarse, envilecerse, perderse en la nada gris de los días sin sol.
"Soneto a la piedra"
Piedra, sustancia de la eternidad, tú que no sientes, que no piensas, que no hablas, tú que eres la quietud hecha materia, tú que eres el silencio petrificado. Piedra, testigo mudo de los siglos, tú que has visto nacer y morir imperios, tú que guardas el secreto de los tiempos, tú que eres la memoria del planeta. Piedra, refugio frío de la nada, tú que no temes al olvido ni a la muerte, tú que eres la indiferencia hecha roca, tú que eres la paz mineral, la calma. Piedra, yo te envidio tu quietud sin sueños, tu serenidad de estatua, tu silencio eterno.
"Aloysius Acker"
El mar. La mar. ¡Y tanto y tanto mar! ¿Para qué quiero tanto mar? ¿Para qué quiero este mar que no me deja ver la otra orilla, la orilla de mi llanto? El mar. La mar. ¡Y tanto y tanto mar! ¿Para qué quiero tanto mar? ¿Para qué quiero este mar que no me deja ser más que una ola de su oleaje santo? El mar. La mar. ¡Y tanto y tanto mar! ¿Para qué quiero tanto mar? ¿Para qué quiero este mar si tengo sed de tierra, sed de cielo, sed de aire, sed de quietud? El mar. La mar. ¡Y tanto y tanto mar! ¿Para qué quiero tanto mar? ¿Para qué quiero este mar si sólo quiero un vaso de agua fresca, un vaso de agua... un vaso?