Luis Palés Matos
Biografía
Poemas de Luis
"Pueblo negro"
Aquí está el pueblo negro, africano, con su alma de carbón prendida en blanco, con su ritmo de selva y de mar, con su risa de dientes de marfil. Aquí está el pueblo negro, antillano, con su sangre caliente de cañaveral, con su piel de ébano pulido, con su canto de tambor y de coral. Aquí está el pueblo negro, hermano, con su dolor antiguo de esclavitud, con su esperanza nueva de libertad, con su fuerza de raza y de juventud.
"Danza negra"
¡Calabó y bambú! ¡Bambú y calabó! El Gran Cocoroco dice: tu-cu-tú. La Gran Cocoroca dice: to-co-tó. Es el sol de hierro que arde en Tombuctú. Es la danza negra de Fernando Poo. El cerdo en el fango gruñe: pru-pru-prú. El sapo en la charca sueña: cro-cro-cró. ¡Calabó y bambú! ¡Bambú y calabó! Rompen los junjunes en furiosa ú. Los gongos trepidan con profunda ó. ¡Oh, velas de sangre sobre el mar de ñáñigo! ¡Oh, caderas de ébano, oh, gargantas de higo! ¡Calabó y bambú! ¡Bambú y calabó!
"Majestad negra"
Por la encendida calle antillana va Tembandumba de la Quimbamba. —Rumba, macumba, candombe, bámbula— entre dos filas de negras caras. Ante ella un congo—gongo y maraca— ritma una conga bomba que bamba. Un alma prieta, hecha de azúcar, ¡Tembandumba de la Quimbamba! Caderas como nubes, senos como espumas, y un rumor de mar en la andadura. ¡Oh, Tembandumba, negra y sabrosa, con tu ritmo de selva y de espuma! La sangre antillana en ti se resume, en tu piel de ébano, en tu cintura. ¡Tembandumba de la Quimbamba, reina de la isla de la negrura!
"Canción festiva para ser llorada"
Ahora sí que me voy a poner triste, pero triste de veras, con esa tristeza antillana que sube de los pies a la cabeza. Voy a llorar un poco, porque tengo ganas de llorar, y después me voy a reír, porque de tanto llorar me dan ganas de reír. Y voy a reír un poco, porque tengo ganas de reír, y después me voy a poner serio, porque de tanto reír me dan ganas de ser serio. Y voy a estar serio un poco, porque tengo ganas de estar serio, y después me voy a poner alegre, porque de tanto estar serio me dan ganas de estar alegre. Y voy a estar alegre un poco, porque tengo ganas de estar alegre, y después... ¡qué sé yo lo que haré! Total, que soy antillano y nunca sé lo que haré.