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Juana de Ibarbourou

Amor erotismo naturaleza feminidad sensualidad melancolía muerte

Biografía

Juana de Ibarbourou, conocida como 'Juana de América', fue una destacada poetisa uruguaya del siglo XX. Nacida en Melo, su obra se caracteriza por una lírica intensamente sensual y vitalista en sus primeros años, evolucionando hacia una poesía más reflexiva y existencial en su madurez. Fue una figura central del modernismo hispanoamericano y recibió numerosos reconocimientos, incluyendo el título de 'Juana de América' en 1929. Su poesía celebra el amor, el cuerpo femenino y la naturaleza con un lenguaje rico y musical.

Poemas de Juana

"La hora"

Tómame ahora que aún es temprano y que llevo dalias nuevas en la mano. Tómame ahora que aún es sombría esta taciturna cabellera mía. Ahora que tengo la carne olorosa, y los ojos limpios y la piel de rosa. Ahora que calza mi pie ligero la sandalia de raso verdadero. Después... ¡ah, después!... Nadie sabe lo que pasa después, ni lo que trae la rueda de las horas. Después... ¡quién sabe si la frente mustia se puebla de arrugas y de nieve y de angustia! ¡Quién sabe si estos labios que hoy tienen rojo fuego no se cubren después del pálido sosiego! ¡Quién sabe si este cuerpo dúctil de serpiente no yace después mustio, contraído y doliente! ¡Y quién sabe si entonces, como hoy, de mí se apiada la noche, y me ofrece su manto de morada! ¡Y quién sabe si entonces, como hoy, me trae el día su ofrenda de cantos, de aromas y de armonía! Tómame ahora que aún es temprano, y que llevo dalias nuevas en la mano.

"Como la primavera"

Yo soy dulce y ferviente como la primavera. Tengo en el alma un nido de pájaros cantores. Tengo en el alma un huerto de lirios y de rosas. Tengo en el alma un cielo de estrellas temblorosas. Tengo en el alma un río de aguas melodiosas. Y en mi alma hay un sendero que a tu alma se aproxima. Y en mi alma hay una puerta que sólo a ti se abre. Y en mi alma hay una llama que sólo a ti se alumbra. Y en mi alma hay una copa que sólo a ti se brinda. Yo soy dulce y ferviente como la primavera.

"El dulce milagro"

Yo no sé si eres ángel o mujer. Pero sé que tu beso me ha hecho temblar como se estremece la rama cuando pasa el viento. Yo no sé si eres ángel o mujer. Pero sé que en tus ojos he visto el cielo y el infierno. Yo no sé si eres ángel o mujer. Pero sé que tu cuerpo es como una espiga de oro que se dobla bajo el viento. Yo no sé si eres ángel o mujer. Pero sé que tu risa me ha hecho llorar de alegría. Yo no sé si eres ángel o mujer. Pero sé que tu nombre me suena a música y a perfume. Yo no sé si eres ángel o mujer. Pero sé que te quiero como se quiere a Dios: sin saber por qué.

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