Eugenio Florit
Biografía
Poemas de Eugenio
"Soneto de la rosa"
Rosa de ayer, rosa de siempre, rosa que en el jardín del tiempo te deshojas, rosa que eres de nieve y eres de oro, rosa que vas muriendo entre mis ojos. Rosa que fuiste un sueño en la mañana, rosa que eres un llanto en la memoria, rosa que vas dejando en cada espina un poco de tu antigua y dulce gloria. Rosa que te deshaces en el aire, rosa que vas quedándote en la nada, rosa que eres la vida que se va sin decir adiós, sin dejar nada. Rosa, rosa, rosa deshojada, ¿dónde está tu perfume, tu color? Rosa que te llevas en la muerte la última ilusión de mi amor.
"Soneto del instante"
Este instante que pasa, leve y frágil, es todo lo que tengo y lo que soy. En su cristal, mi vida se deshace como una nube que el viento deshoy. No miro atrás, no sé lo que vendrá, solo este ahora que me da y me quita. En su latido breve late ya la eternidad que en un segundo habita. Guardo silencio. El tiempo va y no vuelve. Este momento único me envuelve y en su fulgor me pierdo y me confundo. Después... después será la noche oscura. Ahora es la luz, la clara ventura de estar vivo en el centro del mundo.
"El viajero inmóvil"
Viajero inmóvil, quieto en la ventana, miro pasar la tarde lentamente. La luz se va, la sombra se adelanta, y en el cristal mi imagen transparente. No voy a parte alguna. Estoy aquí, con mi equipaje de recuerdos vanos, esperando quizá que vuelva a mí alguna sombra de mis lejanos años. Viajero inmóvil, sin camino y meta, miro la vida que a mi lado pasa, y en el espejo de la noche quieta veo mi alma que nunca se traslada.
"La palma real"
Alta palma, inmóvil en el viento, erguida sobre el llano verde y puro, tu sombra es fresca y tu silencio lento habla de islas bajo el cielo oscuro. No te meces como otras palmeras, no inclinas tu esbeltez hacia la tierra. Guardas el sueño de las cordilleras y el secreto del mar que te encierra. Cuando la tarde cae y el rocío platea tu penacho solitario, pareces un pensamiento mío hecho de luz y de silencio vario. Palma real, quietud hecha belleza, en tu estatura hay tanta fortaleza como en mi alma, cuando está vacía y solo escucha su propia armonía.
"Paisaje cubano"
Verde, verde, verde, verde de cañaveral, verde de palmera, verde tropical. Azul, azul, azul, azul del mar sin fin, azul del cielo puro sobre el cafetal. Rojo, rojo, rojo, rojo del atardecer, rojo de la tierra húmeda del batey. Blanco, blanco, blanco, blanco de la espuma al pie, blanco de la casa humilde junto al bejucal. Y en medio de los colores, el sol, el sol, el sol, quemando los caminos del corazón.