Eduardo Galeano
Biografía
Poemas de Eduardo
"El derecho de soñar"
En el diccionario de la Academia, al final de la página, después de derecho y revés, viene derecho de soñar. Y dice así: Derecho de soñar: El derecho a soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed. Soñar despierto, soñar a ojos abiertos, soñar de pie, soñar a gritos, soñar con los pies en la tierra y la cabeza en las nubes, soñar sin permiso, soñar a pesar de todo, a pesar de todos. Soñar porque sí, porque no, porque quiero, porque puedo, porque me da la gana. Soñar porque el mundo es redondo y el sueño también. Soñar porque el sueño es el único territorio libre.
"La utopía"
Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.
"Los nadies"
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.